viernes, septiembre 24

"El Hipyrón" (A pesar de la pesadumbre) Cap III


Ilustración by Alets Trejo

Aquel día era martes 13 de Abril
Variando un poco la rutina, camino por las calles sin saber que hora es. Mi teléfono está descargado y tiene tiempo que no sé nada de la "la Orden Roja". Necesito una fuente eléctrica por sí se les ocurre llamar hoy. Estoy a unos 20 minutos en camión de mi contacto más cercano, quizá unos 45 minutos caminando. Hace demasiado calor y a esta hora todavía me pesa la mochila. No he dormido desde hace -no sé, no tengo idea de la hora- Necesito llegar a una zona segura. Reviso mis posibilidades dentro de mis bolsillos: quedan dos cigarros, un encendedor sin gas y por supuesto el único efectivo que llevo conmigo, soy yo mismo. Ni modo tendré que usar la única opción razonable que me queda.
Cuando llego a casa del Gordo (después del acostumbrado abrazo donde nunca logro abarcar su redondez) el refresco de cola frío me confirma que tomé la mejor acción. Cada trago justifica los minutos perdidos en lo que encontré cliente para los dos cigarros y la espera del transporte bajo el sol; además claro del ahorro de la caminata, tan innecesaria a estas horas.
Después de conectar el celular, descansar el peso de la mochila y pedirle un cigarro al Gordo pudimos entonces comenzar la charla.
-¿Que cuentan tus aventuras NEGRO? ¿Qué tal la paga? ¡Ya hasta traes teléfono!-
-No hay tal paga Gordo, el teléfono es para que la orden me localice. Además como notarás, no es un último modelo, no tiene cámara, es más creo que ni siquiera es polifónico-
-¿Entonces por qué sigues ahí?-
La pregunta del Gordo era completamente válida. Mi vida seguía igual, de un lugar a otro. No recibía un solo centavo de la orden. Sin embargo exactamente ahí radicaba todo. "la Orden Roja" parecía responder el gran enigma. Sin la orden mi vida seguiría igual, de un lugar a otro, sin un centavo y nada más. Sin embargo la existencia de la orden daba sentido a mi propia existencia.
-¿Tu qué harías?- pregunté solo para saber más acerca del pensamiento de mi amigo
-Yo me saldría, así de simple-
-No es tan sencillo. Sea lo que sea esta organización no es cualquier cosa, tiene ninjas y un cardenal es miembro activo. No creo que me dejaran ir tan fácil-
-Tienes razón. Pero si es así, entonces te tendrán vigilado-
-Imagino que sí-
Sabía que estaba pensando el Gordo. Si me tenían vigilado la orden mantendría vigilancia también a toda persona con la que me relacionara.
Segundos antes de que fuera a expresar palabra alguna sonó el teléfono.
Una llamada de la orden. Sonrío desde lo más profundo -que hasta el momento conozco- de mi ser.
Me dan las instrucciones del lugar al que debo ir, me despido del Gordo agradeciéndole su hospitalidad, los cigarros para el camino y la ayuda para el transporte que me da. Me suelto en su abrazo y ahora ya hay dos cosas que reconfortan mi día.
Regularmente la fecha en que me llamó la orden tiende a ser muy mala para mí. No es porque sea martes 13, ni por qué el número en cuestión "sea cabalístico". Una de tantas frases que la masa consensual ha escuchado, repite, pero no tiene ni la más mínima idea de que está diciendo.
-Imagino que tu si sabes qué significa eso de “cabalístico”-
Todos los números naturales son cabalísticos por el simple hecho de aparecer en la kabbalah, la tradición secreta del pueblo de Israel, que no solo incluye a los judíos. Aunque existe una razón en creer que el martes 13 es un día de "mala suerte" eso ha llegado en base a la repetición en vez del entendimiento. Desde tiempos muy antiguos el 13 significaba poder al hallarse sobre el 12, este podemos encontrarlo en múltiples formas, por ejemplo en las tribus de Israel, los apóstoles, los olímpicos, en donde Zeus, padre de los dioses era el que sustentaba el lugar treceavo y desde luego en los signos del zodiaco, relacionado con los planetas que dan precisamente el nombre a los días de la semana. El martes corresponde por supuesto a Marte dios de la guerra romano copiado del dios griego Ares, el Marduk babilónico. En inglés, el día de Thor, el "Thur´s day". Solo sigue la secuencia simbólica: el día de la guerra con un número de poderío...
Aún así, lo que repite la gente sin siquiera saber no eran las razones por las que la fecha me pone en malas situaciones. A través de la observación de mi mismo he detectado que tengo una enfermedad crónica que aparece cada año llamada por mí "síndrome pre-cumpleaños". Comienza siempre siete días antes de la fecha culmen presentando cambios de humor.
-¿Algo así como un desorden hormonal?-
Sé lo que puedes pensar: aún me faltan algunos años para presentar realmente un diagnóstico de desorden hormonal natural. La andropausia. Pero yo llevo con el síndrome desde que tenía 15 años, como sea suelen ser malas fechas.
Bajo del camión y comienzo a caminar con el sol pegándome de lleno hasta llegar al lugar, la estación de bomberos. Un apaga fuegos que se encuentra recargado en el enorme camión escarlata me llama. Me da varios papeles, uno contiene algo escrito, los demás son varios billetes de diferente denominación. El escrito solamente contiene la siguiente frase: " NEGRO vete al carajo." Eso es todo, tomo el dinero y apenas si oigo lo que el bombero intenta explicar.
Voy mirando por la ventanilla del camión escuchando música en un reproductor de C.D´s que compré con el dinero que me dio el bombero de la orden. Comienza a atardecer y el cielo se pinta naranja, el color de la asimilación, de los fines de ciclo, el color que según los budistas tibetanos de la rama Mahayana, de la escuela Vajrayana o "Camino del diamante" es el que más prana-la energía vital del universo-absorbe. El movimiento y el cansancio hacen lo suyo, mis párpados se cierran.
Llega el miércoles 14 de Abril.
Comienza a amanecer justo cuando el camión se detiene, bajo todavía adormilado y respiro un aire poco familiar, un ambiente limpio, un aire de campo. Un lugareño me recibe en forma bastante peculiar.
-¿Señor NEGRO?-
Volteo a verlo. Se ve un hombre fuerte, que trabaja duro. El bigote, las botas, la mezclilla y el sombrero completan el cliché.
-Soy Pedro Pérez, del rancho "el carajo", me enviaron por usted-
Subimos a un camión de carga. La realidad de los aromas es verdaderamente compleja, es cierto que el del campo es un ambiente limpio comparado con el de la ciudad, pero eso no justifica para mí las metáforas o equivalencias de campo igual a aire agradable. El camión en el que viajo -exceptuando por el chofer y un servidor- va lleno de cerdos. Yo apenas soporto el aroma, no puedo imaginar la reacción de alguien que tenga un olfato mejor que el mío, es decir la mayoría de la gente.
-¿Y que tal el viaje? ¿Disfrutó del paisaje?-
-En realidad no, dormí todo el camino-
-¿Duerme mucho?-
-Varía ¿porqué la pregunta?-
-Por que dudo mucho que pueda dormir tanto en el rancho-
No digo nada. Pérez no tiene idea de cuantas horas había pasado sin dormir, por supuesto le parece exagerado que durmiera durante todo el trayecto al pueblo, poco más de 12 hrs. Él simplemente actúa como lo hace la mayoría, observando y opinando todo desde su propio mundo, un mundo que decidieron aceptar sin cuestionar. No lo culpo, probablemente no tuvo opciones y como todos, tiene parte de la enfermedad de los últimos tiempos.
Después de 30 minutos de trayecto por fin llegamos al "carajo". La propiedad se ve bastante extensa; caballerizas, establos, reses y aunque no vi el chiquero, traemos cerdos. Pedro me conduce rumbo a una enorme construcción, me indica cual será mi cuarto y me dice que me acomode en lo que está el almuerzo. Entro a la habitación que contiene una cama matrimonial, dos burós con lámparas de aceite y una cajonera. Dejo la mochila en el suelo y salgo en espera de que alguien de "la Orden Roja" me diga de que se trata esta vez, en vez de ello Pérez regresa para decirme que el desayuno está listo.
Pasan horas sin que alguien se acerque a darme la razón por la que me encuentro hasta "el carajo". Camino por el terreno mientras soy ignorado por todo el personal que se necesita para darle mantenimiento a un lugar de estas dimensiones. Normalmente eso no me incomodaría pero hoy si. ¿Por qué carajos me habían hecho venir?
Pérez se acerca y vuelve a decirme que lo siga. Al fin sabré que hago aquí, ante mi pesadumbre me dejo llevar por lo que yo quiero y no por los hechos. Cuando llegamos al cuarto donde me había instalado dice:
-El patrón avisó por radio que llegará hasta mañana, que no lo espere despierto y que por favor no salga del cuarto hasta que él llegue. ¿Necesita algo?-
Niego con la cabeza y Pérez cierra la puerta de la habitación, enciendo una de las lámparas junto con un cigarro y me recuesto en la cama dejando que las ideas inunden mi mente de la misma forma que el humo lo hace por toda la habitación.
Entonces llega el día jueves 15 de Abril, son las 3:33 a.m.
Un estruendo hace que me incorpore de la cama de un salto, una sinfonía de berridos, mugidos, rebuznos y cochiqueos hacen insoportable el ambiente, me asomó por un ventanal para averiguar que diablos está sucediendo pero la oscuridad de la madrugada me impide determinar cualquier figura con claridad. Observo atento ante cualquier posible señal que pueda ayudarme a determinar qué es lo que provoca la inquietud de los animales y entonces me percato de la causa, es imposible no darse cuenta de ella: una enorme bola de luz que viaja en línea recta, parece estar hecha de fuego mismo y va como un bólido a través del horizonte hasta perderse de mi vista. Pasan varios minutos y poco a poco, con ayuda de los trabajadores, los animales parecen volver a tomar cierta calma y el silencio se vuelve a apoderar del lugar. ¿Qué diantres había sido eso?
Tengo ganas de salir a investigar, aunque Pérez dejó claras instrucciones de que esperara en el cuarto, nunca me he distinguido por ser alguien que siga las reglas.
Llego hasta donde calculo el lugar donde la bola luminosa estuvo, no pasa demasiado para estar seguro de la parte exacta. El terreno se distingue con claridad puesto que se nota quemado, sigo el sendero de tizne que puedo mirar gracias a la linterna de mi teléfono hasta que después de casi una hora de camino alcanzo un estanque donde el rastro desaparece. Busco alrededor sin encontrar nada, la fuente de luz es demasiado pequeña ante la inmensidad de la alborada y la luna nueva solo da permiso a las constelaciones de centellar en la inmensidad del cielo.
Regreso al rancho ante el resultado, esperando tener respuestas cuando el astro rey haga su aparición.
Son las 7:15 a.m el sonido de la madera golpeada junto con la voz de Pedro, me despiertan de nuevo.
-Señor NEGRO el patrón quiere verlo en 10 minutos en los establos-
-En un momento estoy ahí-
Cuando alcanzo el establo noto una camioneta roja para todo terreno estacionada afuera, que deduzco es del “patrón”. Un hombre vestido de vaquero me recibe de manera seca mirándome de arriba abajo.
-Imagino que con la noche de anoche tendrás idea de cual es el asunto aquí-
Lo dejo que continúe hablando. Entre más información pueda obtener de la bola de luz y lo que quieren que haga con ella facilitará mi trabajo.
-La gente del pueblo dice que las bolas de luz son brujas que vuelan en las noches, otros afirman que son demonios que han escapado del infierno y algunos más que se trata de naves extraterrestres-
Mala señal. “El patrón” acaba de mencionar extraterrestres. OVNIS no por favor, lo que sea menos eso, no en estas fechas, no en estos días. Enciendo un cigarro esperando que me digan exactamente que es y no solo los dichos de los lugareños.
La nicotina me tranquiliza y me permite pensar un poco mas claro. La gente dice muchas cosas sin conocer, repite sin saber, sin observar, sin análisis.
El hombre me dice que suba a la camioneta para llevarme a investigar el lugar donde siempre pierden el rastro de la bola de luz, durante el trayecto todo se aclara.
-¿Has escuchado hablar de los “kelpies”?-
Respiro aliviado, no son cosas de ufología. Kelpies, espíritus del agua que toman la forma de caballos negros o blancos con cierto carácter dócil y que provocan el extraño deseo de querer montarlos; cuando alguien cae ante el impulso ya no puede bajarse del animal y es conducido hasta una fuente de agua a todo galope donde el corcel se sumerge y ahoga a su jinete, dándole una muerte terrible, absorbiendo el alma del desafortunado.
-Sí, claro, pero los kelpies no emiten luz, ni siquiera cuando toman la forma del garañón palomino-
-No sabemos exactamente si la bola de luz es un kelpie o no, pero hemos perdido tres de los miembros de la orden ahogados en el estanque, todos han montado a un caballo que se aparece por las noches en el rancho y se transforma en llamas; algunos le dicen “el caballo del diablo” o “el corcel del infierno”-
-¿Y qué necesitan exactamente que yo haga?-
-Que lo atrapes para estudiarlo-
Llegamos al mismo estanque que en la madrugada había alcanzado, caminamos por pura rutina mientras averiguo la frecuencia con la que aparece el equino, todas las noches, según me dicen.
Regresamos al rancho y comienzo a poner mi cabeza a trabajar. Tengo pocas horas para planear como atrapar a un caballo de fuego sin morir en el intento.
11:30 pm
Uno de los mejores jinetes del rancho ha escuchado atento mis instrucciones. El plan es que en cuanto aparezca el caballo, el jinete lo monte pero que no permita que galope, si no que lo dome. El patrón lo eligió por que le pedí a uno de sus mejores hombres, no me cuestionó nada y apoyo mi petición.
Esperamos cerca de cuatro horas a la expectativa dormitando en las camionetas, a unos diez metros de donde la flamígera criatura suele aparecer.
El reloj de mi celular marca las 3:33 a.m del viernes 16 de abril, una masa luminosa resplandece y un caballo se forma, ligeramente lo distingo a lo lejos.
El jinete se monta y la bestia apenas si se mueve, pareciera que son amo y corcel, la escena parece tan tranquila que a todos sorprende un relinchido y las llamas se encienden mientras el jinete se aferra como puede al caballo de fuego. La lucha entre bestia y hombre dura unos cuantos minutos, el jinete no debe tardar en caer, pero en vez de eso el equino comienza a galopar. Las camionetas se encienden ante los gritos del patrón que es el segundo en reaccionar después de escucharme decir:
-¡Va al estanque, sígalos!-
Cuando llegamos al depósito de agua es tarde, el caballo se ha sumergido junto con el jinete y toda el agua se vuelve una caldera infernal que hace imposible el acercarse.
-¡Vámonos al carajo! ¡Ya nada que hacer aquí!- grita el patrón.
Los rostros de los peones son cabizbajos. Pasaran cerca de tres horas para que el estanque vuelva a la normalidad. Tengo que pensar en algo más, pero primero hay que descansar.
Entonces llega el día sábado 17 de Abril, la hora, 3:08 a.m.
Tengo un par de horas en que me despertaron, un peón me ha dicho que quiere montar el caballo del diablo. Le explico que, a pesar de lo que parezca, no es un animal normal, que posee más inteligencia aún que muchos humanos. No parece importarle, según él, observó el error de su compañero y quiere intentarlo.
Nadie soy yo para evitar que alguien que conoce todos los riesgos de morir tome esa decisión. Estamos aguardando a que la criatura se presente cuando me entero que el jinete es nada menos y nada más que el hijo del patrón, que no fue despertado para esta operación.
-Pedro deja la camioneta encendida y aguarda mi orden-
-Sí señor NEGRO-
Justo cuando Junior se monta en el caballo le indico a Pérez
-¡Ahora!-
La camioneta acelera a todo lo que puede mientras Junior hace despliegues de sus capacidades como jinete. Con las manos extendidas hacia el cielo mantiene cierto control sobre el potro mágico, todavía se da el lujo de agitar su sombrero con una mano; justo ahí cuando está por arrancar al galope Pérez pasa cerca para que yo me lance encima de Junior y lo tire de los lomos de la bestia flameante, que se aleja directamente a sumergirse al estanque.
-¿Qué crees que haces?-pregunta indignado Junior
-Te salvo la vida-
-¡Te metiste en broncas NEGRO! ¡No sabes quién soy!- dice molesto.
Los hijos de papi son iguales en el rancho o en la ciudad.
-Sé a la perfección quien eres. Eres el “hijo del papá” ¿y? ¿A mí qué? Tú eres el que no sabe quién soy. Soy quien te salvó la vida. ¡Señor NEGRO para ti! Así que muéstrate agradecido y dile a tu papá que se comunique con la orden. Voy enseñarles como se atrapa a un “corcel del infierno”-
No dejo que tenga réplica y subo a la camioneta con Pérez. Tenemos poco tiempo para preparar todo.
Entonces llega el gran día. Es un domingo 18 de Abril, son las 2:50 a.m.
Aguardo en el lugar donde suele aparecerse el espíritu. No pasan más de 43 minutos cuando un hermoso ejemplar tipo westfaliano de capa alazán con manchas en cabeza tipo lucero y calzado medio se presenta puntual como siempre. Llega y parece observarme desde lejos. ¡Diablos! ¡Qué ganas de montarlo! Me acerco despacio y noto que trae bridas, aunque carece de silla. Me subo en la grupa y todo parece darme vueltas en ese momento. El bruto relincha, se enciende en llamas que no queman pero no permiten la visibilidad, comienza a avanzar y va del paso al trote de manera casi inmediata, el corcel aumenta la velocidad, calculo que vamos a unos 20 km/h.
El caballo siempre ha representado la parte salvaje de la naturaleza humana, desde épocas remotas ha sido símbolo ctónico, es decir relacionado con la tierra, otras veces se le ha asociado como conductor de las almas al reino de los muertos.
No lucho por conducirlo, por el contrario le dejo que alcance el galope libre para que la bestia crea que tiene todo bajo control. Los colores azules, naranjas, amarillos y rojos de las flamas parecen avivarse más ante la velocidad que alcanzamos. Cuando llegamos al estanque el animal se sorprende pero es demasiado tarde. Corto las riendas con la cruz cruzada que le solicité prestada a "la Orden Roja" y entonces libre de las energías que me mantenían en el caballo, salto sobre la paja que habíamos colocado a los lados previamente. El animal no puede detenerse y entra en la gigantesca jaula de hierro que la orden colocó sobre la plataforma del mismo metal con la que cubrimos el estanque. Me levanto y observo a mi presa, completamente satisfecho.
No es un kelpie, es un hipyrón, un caballo de fuego habitante de los reinos feericos qué, como todos los de su especie, pierde sus habilidades al contacto con el hierro.
No fue tan complicado hacer las requisiciones adecuadas, el Patrón es nada más y nada menos que el encargado de los “Micaelitas” y los “Sabuesos”, los grupos que se encargan de la seguridad, caza y captura dentro de "la Orden Roja". El sabía que le había salvado la vida a Junior, así que movió todas sus influencias para darme lo que le había solicitado.
Hay gritos de alegría de todos los trabajadores del rancho, las tejanas vuelan y recibo abrazos y felicitaciones de desconocidos.
Voy de regreso a la ciudad el martes 20 de Abril, a las 8:45 a.m.
Pedro me deja en la estación del pueblo para regresar a la ciudad, también van El patrón y Junior, cuando voy subiendo al camión escucho lo que se convierte en mi regalo de cumpleaños:
-¡Junior! ¿Quién es ese forastero de aspecto tan extraño?- pregunta una voz
-Ese es el señor NEGRO y es el mejor en lo que hace-
-Ok ya entendí que eres muy bueno cazando espíritus, pero ¿Qué demonios tiene que ver eso conmigo?- le digo molesto.
-Tranquilo Pepe, no permitas que te ciegue la ira. Estoy tratando de contarte paso a paso como fue que di contigo, tenme paciencia. Da vuelta aquí por favor-
Obedezco refunfuñando. Me vuelve a dar indicaciones de por dónde dirigirme.
-¿A dónde vamos?- le preguntó cuando me percató que parece saber muy bien nuestro destino.
-A ver a Akiai, necesito cobrar una deuda-
-¿Quién es Akiai? ¿De qué deuda hablas?- no me dijo más en ese momento pues me indicó que estacionara el coche. Se bajó mientras me decía:
-Ya invertiste mucho tiempo hoy. Si quieres saber quién es Akiai ven en tres días a esta misma dirección, te espero a las 7:00 p.m.-
Sé que debí dejarlo ir y nunca acudir a la cita. Pero no pude, la curiosidad pudo más y me presenté puntual con mi grabadora, listo para escuchar la historia de Akiai para ver si esta vez respondía que tenía que ver la orden, el NEGRO y el poseso conmigo.
Cuando llego al lugar NEGRO ya está ahí, vestido todo de oscuro, con su gabardina y la mochila roja colgando del hombro. Sube a mi auto y solo me dice que arranque, hay un silencio incomodo hasta que yo lo irrumpo.
-¿Y bien?- le digo.
El sin voltear a mirarme solo dice:
-Estoy esperando a que pongas tu grabadora Pepe-



Fin del Capítulo III

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"Las aventuras de NEGRO y la Orden Roja, Proyecto AVATAR" Noviembre 2009

sábado, septiembre 18

"El Imp paciente"-(Con el favor de su Excelencia) Cap II



By Alets Trejo



Todo comenzó un domingo 10 de Enero
El vapor se apodera de la habitación empañando las ventanas y ocultando la visión clara que puede reflejar el espejo que cuelga de la pared, justo arriba del lavamanos. Mientras limpio con mi mano el espejo noto la similitud que tiene el objeto en cuestión con el pensamiento humano: Ambos son capaces de formar imágenes y reflejar la realidad. Reflexionar tiene origen en reflexión. Los espejos reflejan la luz, la luz es símbolo de conocimiento, incluso el de uno mismo. ¿Cuántos de nosotros nos conocemos realmente?
Terminé de arreglarme después del delicioso baño que, no solo caía bien sino, ya se había convertido en prioridad para esta fecha, cuando un extraño aroma fue percibido por mi nariz ¿A que olía? ¿De dónde provenía exactamente? El olor era bastante fuerte o de lo contrario no hubiera podido percatarme de el. Caminé por las escaleras tratando de seguir el rastro equivocándome en varias ocasiones hasta que por fin arribé a la cocina y la imagen visual le explicó a mi cerebro que así olían unos hot cakes tipo comercial de televisión.
-Guardé tu ropa en la maleta. ¿Quieres mermelada o miel maple?-
Los grandes y expresivos ojos de la mujer me observan esperando mi respuesta -Con mermelada está bien, gracias- digo con una sonrisa de agradecimiento. Coloca el plato con tres inflados panes sobre la mesa y un cuadrito de mantequilla encima, todo parece perfecto, demasiado perfecto para ser real. Y sin embargo es real. Mejor aún, la mujer que ha doblado mi ropa después de salir de la lavadora y sirve el desayuno no es mi madre, ni mi hermana y es hermosa.
Me siento a la mesa y observo como la mujer me sonríe; una sonrisa limpia, pura, perfecta. Ante tal cuadro de perfección me dejo llevar por diez segundos (menos de un cuarto de minuto) en el que entro en aletargamiento mental y dejo de pensar.
Rompe con todo cuando él entra en escena.
Choque de realidad.
La sonrisa era para él. Se besan con familiaridad y cariño; por supuesto, son marido y mujer, cuando menos se tienen familiaridad.
Braulio Brambila es el nombre del suertudo. Prominente médico, cirujano plástico que ha operado a varias figuras del espectáculo. Un hombre exitoso de acuerdo a los estándares del falso mundo en el que vivimos. Diez años más grande que su esposa, una educadora, ecologista y practicante de yoga, pero sobre todo, un alma caritativa. Tuvimos una relación sentimental hace ya algunos ayeres que terminó por "conflictos de intereses", sin embargo quedamos como buenos amigos.
-¿Qué quieres decir con “conflictos de intereses”?-
Simple. A mí me interesaba averiguar el propósito de mi existencia. Yo descubrí que con tener donde dormir, que vestirme y comer en ocasiones me bastaba. Pero eso no basta en la sociedad, además hay que ser “alguien”, un profesionista, “un hombre de éxito” y yo solo soy el NEGRO.
No importa lo que exista de buenos sentimientos en mi interior, no es suficiente para conservar a alguien a mi lado, quieras o no todos están contagiados de la enfermedad de los últimos tiempos, aparentemente yo parezco ser inmune.

El Dr. apenas si me saluda con un gesto que indica con claridad que no le agrada encontrarme ahí. El sentimiento es recíproco.
Tomo el frasco de mermelada de zarzamora y adorno la parte de arriba de los 3 hot cakes de manera casi artística.
Estoy por darle el primer probado al suculento bocado cuando suena el celular. Contesto y recibo una dirección junto con la imperiosa instrucción de tomar un taxi para llegar lo más pronto posible.
Mi segundo momento perfecto del día, veremos que este no se arruine.
Me levanto de la mesa y tomo la maleta con la ropa limpia y doblada, colgándomela al hombro.
-Tengo que irme-
-¿No vas a desayunar?-
-No me da tiempo, lo siento, surgió una emergencia- digo disculpándome mientras me dirijo a la salida.
-Cuando menos déjame ponerlo en un recipiente para que te lo lleves-
-Gracias por todo, de verdad muchas gracias Blanca-
-¿Cómo es que no tiene conflictos con su esposo de que estés ahí? ¿No dice nada de que comas ahí? ¿Qué piensa de que su esposa te lave la ropa? ¡Por dios, hasta te bañas ahí! ¿Por qué Blanca te ayuda de esa manera?-
No lo sé, no era algo que me hubiera preguntado, el Dr. Braulio Brambila no es una persona que me importe y en cuanto a Blanca, como ya dije, es un alma caritativa y no puedo decir más, me cuesta mucho trabajo hablar de ella por que dejo de pensar. ¿En qué iba?
-Te dirigías hacia la salida-
Cierto. Salí de la casa del matrimonio Brambila Barrera y abordé un taxi al que le indiqué la dirección que me habían dado por teléfono.
Al llegar a mi destino un hombre vestido de negro paga el importe del servicio. Le calculo unos 38 años, usa gafas para corregir su clara miopía y lleva dos objetos no oscuros que sobresalen en su vestimenta: un listón rojo, símbolo del combate contra el VIH y una cuellera blanca. El fulano viste como sacerdote y camino a su lado en silencio esperando que me diga exactamente cual es la urgencia.
Entramos en una iglesia de corte gótico, siglo XIII probablemente, un cura oficia misa mientras algunas beatas saludan de lejos al padre con el que camino y el responde con una sonrisa diseñada especialmente para ocasiones como esta, una sonrisa de compromiso.
Pasamos detrás del altar en pleno salmo responsorial y mientras recorremos un profundo pasillo el sacerdote rompe el silencio al fin.
-La situación que tenemos es una emergencia- dice mientras seguimos caminando y yo solo lo miro de reojo -su Excelencia es un estudioso de lo oculto-
-¿Su Excelencia?- interrumpo para que me aclare a quien se refiere con ese título.
Empiezo a preocuparme, que un sacerdote llame de esa manera a alguien significa que es un pez gordo. Estoy en una iglesia en pleno domingo, contactado por la "la Orden Roja" en una situación que dicen es una emergencia y comienzan diciendo que a un pez gordo le atrae lo oculto. Busco instintivamente los cigarros entre mi gabardina.
-Sí, su Excelencia, el Cardenal, es un estudioso de lo oculto-
Encuentro la cajetilla y mis manos van ahora por el encendedor justo en el momento en que doblamos por un lado del pasillo.

-Revisando la biblioteca encontró un antiguo libro que llamó su atención en donde contenía un ritual que supuestamente era para encontrar el "spiritus familiaris" ¿Sabe que es eso?-
-Un familiar. Un espíritu que esta al servicio de su amo y que generalmente toman la forma de gatos, cuervos, murciélagos, perros o pájaros- respondí para después encender el cigarro.
-Su Excelencia realizó el ritual, siguiendo las instrucciones adecuadamente, sin embargo al parecer el experimento tuvo un resultado distinto del deseado-
-Entonces el Cardenal no siguió las instrucciones adecuadamente- dije mirando la reacción del sacerdote
-Su Excelencia es una eminencia en la alta magia y le aseguro que realizó el ritual con la interpretación adecuada de las horas mágicas, los materiales, tomó en cuenta la fase lunar y la conjunción de los planetas. Así como también realizó las investigaciones necesarias de la invocación y la pronunciación de las palabras-
-Bien. Todo iba perfecto, demasiado perfecto y entonces algo salió mal, te creo, a veces ocurre. ¿Qué sucedió?-
-Después de que terminó la invocación, su Excelencia se mantuvo dentro del círculo de protección hecho con polvo de hierro, durante unos minutos nada pasó, pero cuando el Cardenal dio un paso fuera de la barrera mágica apareció la horrible criatura-
Ahí estaba. El sacerdote no pertenecía a la orden, no podría. Me hablaba de usted, había dado demasiados datos del ritual en su defensa por el cardenal y sobre todo llamó horrible criatura a lo que sea que hubiera arribado con la mala invocación de su (ya no tan) excelencia. Quedaba una pregunta en el aire ¿En dónde estaba la gente de la "la Orden Roja"?
Llegamos hasta una puerta y el sacerdote me indicó que nos detuviéramos. No continuó con el relato, tocó tres veces en la puerta y la abrió inmediatamente después, indicándome que aguardara unos instantes. Vuelve a salir para decirme que pase, pero que debo apagar antes el cigarro obedezco solo por que espero realmente obtener información interesante.
Entro a una oficina elegante, demasiado ostentosa como para describirla, además de que lo que realmente me sorprende no son las cruces con crismones en oro, ni la enorme estatua de Miguel Arcángel con adornos en oropel, si no el personaje sentado detrás del escritorio completamente vestido de rojo. Me indica en silencio que me siente para después comenzar a hablar con una voz rasposa.
-El padre Sánchez ya no pudo terminar con su relato, bendito sea el Señor, si no quien sabe que más hubiera dicho su limitado entendimiento. Seré lo más breve y preciso posible NEGRO tenemos un imp encerrado en la biblioteca y necesitamos que te encargues de él-
Un imp. Ahora entiendo porque el padre Sánchez lo llamó "horrible criatura", tenía razón. Los imps son pequeños seres de no más de 60 cms de estatura con larga cola, alas de murciélago, piel escamosa y un par de cuernos que varían en forma y tamaño. Pueden volverse invisibles, son inmunes al fuego, la electricidad y el frío, además de resistentes a otros ataques energéticos.
-¿Por qué simplemente no realizan un exorcismo?-
-Ya lo intentamos, pero no fue posible. El imp fue invocado, es decir invitado a venir, un exorcismo no tiene efecto sobre él-
-Usted lo invitó, usted puede decirle que se vaya-
-No es tan simple. Yo lo invité pero fui engañado para hacerlo, le he dicho ya que puede retirarse que no requiero de sus servicios, pero me responde que hasta que no le dé la palabra comando de retirada no puede marcharse y entonces me seguirá a donde vaya-
-Entiendo. ¿Me permite el libro de dónde sacó el ritual?-
El cardenal sacó el libro de un cajón del escritorio que tenía llave, abriéndolo exactamente en la página del ritual, lo que no me permitió observar la portada. Le eché un ojo rápido a la composición del ritual; efectivamente todo indicaba que era para invocar un familiar, la única diferencia real era que se titulaba "Spiritus familiaris in patients". Observé con mayor atención el título y noté un ligero borde junto a la "n" que toqué con el dedo índice haciendo que un pedazo amarillento se despegara dando visibilidad a lo que ocultaba.
La "n" en realidad era una "m", lo que significaba que el ritual era para invocar un familiar imp, "Spiritus familiaris impatients".
No se iba a ir a menos de que su invocador lo despidiera con una palabra específica que tuviera relación con la criatura en cuestión. Aunque le pusieran una bomba atómica, cosa que sin duda exterminaría al imp, se reformaría para encontrar de nuevo a su amo y servirle en todo lo que le pidiera.
-No suena mal…-
Aparentemente no suena mal. Es peor. Los imps son criaturas de caos, una vez que son aceptadas por su invocador -o alguien más sí se da la oportunidad- se crea un vínculo telepático en donde el imp es capaz de percibir los pensamientos más profundos de su "amo", lo que incluye los deseos más hondos y en ocasiones, las partes más bajas y oscuras que cualquiera podemos tener. La cosa no termina ahí, una vez que el imp descubre eso, va sugiriendo poco a poco y con una maestría fascinante ideas o apoyos para fomentar esos deseos. Muchos imps en realidad solo fingen servir a su invocador, puesto que sus verdaderos amos suelen ser o poderosos demonios que los utilizan de espías y agentes de corrupción ó hechiceros que los envían directamente contra sus rivales para deshacerse de ellos a través de la propia ambición de los enemigos, en cuyo caso el imp suele corromper a más de un practicante de las artes mágicas a la vez.
-Bien, me encargaré del imp, pero entenderá que es un caso especial y quiero algo a cambio-
-¿Que quieres?-
-Respuestas-
-Tres preguntas, no más. Hasta después de que te encargues del imp-
No podía ponerme más exigente, al menos obtendría algo. Me ocuparía de las preguntas después, tenía que prepararme el imp seguramente estaba interesado solo en el cardenal por lo que no se iba aparecer frente a mí así como así, tenía que obligarlo de alguna manera. Era un reto interesante.
Entré en la biblioteca y noté los círculos mágicos en el suelo, tres concéntricos para ser exactos con diversas inscripciones con los nombres de las horas mágicas, los nombres de las potencias, sellos, cifras en hebreo, el signo zodiacal de capricornio ubicado a 90 grados del círculo central, todo ello rodeado de un enorme cuadrado con señales de cera y ceniza. Di un vistazo más amplio y noté varios libros tirados en el suelo de manera bastante peculiar, todos se encontraban abiertos a distintas partes, como si alguien los hubiese estado leyendo acostado en el suelo ó parado, si se es de estatura diminuta.
Recorrí toda la biblioteca durante horas sin que se apareciera el imp, ni siquiera hizo el menor ruido. Revisé uno a uno los libros que estaban en el suelo, encontrando un patrón: todos eran de medicina.
Salí de la biblioteca hastiado y le pedí al cardenal poderme retirar, me autorizó hacerlo con la condición de presentarme a las 8:00 a.m. Repartí la ropa limpia en tres diferentes casas de amigos (para cuando rondara cerca de ahí cambiarme) y pasé la noche en el auto de uno de ellos.


En esta ocasión me llevó más tiempo resolver el asunto fue hasta el miércoles 13 de Enero que hubo un avance.
Había ido día con día a la biblioteca de la iglesia sin poder ver al imp. Le hablé para que apareciera, lo exhorté a platicar, lo amenacé, vaya hasta le canté canciones para ver si se reía de mi desesperación y nada. El Padre Sánchez dijo que habían acomodado una y otra vez los libros de medicina que encontraban en el suelo.
Me sentía estancado. Necesitaba pensar en algo y rápido puesto que el cardenal tenía que viajar a Roma el sábado y el imp viaja a donde su invocador se mueva. ¿Por qué el imp había tomado todos esos libros de medicina? ¿Cuál es la causa? Los imps son criaturas de caos y este estaba siendo demasiado metódico, algo buscaba pero ¿Qué era exactamente lo que estaba buscando? Fue entonces cuando me llegó la idea. Quizá si le quitamos los libros muestre una reacción.
Llego a la biblioteca y retiro todo aquello que pudiera contener una información clara de medicina; cada libro, cada tomo, hasta un par de diccionarios son extraídos de los anaqueles. Salgo con los libros, enciendo un cigarro y espero.
Cuando uno se encuentra solo por lo general comienza a hacer algo que es bastante saludable: observar, comenzamos a mirar a nuestro alrededor, especialmente en un lugar que no nos es tan familiar, para darnos cuenta de que hay en nuestro entorno, respondiendo preguntas básicas como ¿qué es eso? ¿De qué está hecho? ¿Por qué está ahí? ¿Para qué sirve? etc. Así que además de observar comienza uno a pensar. Ese mismo método puede ser usado para conocerse a uno mismo, para observarse como en un espejo y realizar una reflexión. Yo tenía que resolver pronto el asunto del imp y me estaba quedando sin tiempo, pero en esos momentos de reflexión pensaba en elegir de manera más adecuada las tres preguntas que le haría al cardenal, tenía que elegir muy bien entre mis múltiples dudas, las tres que resolvieran más de una.
Después de algunas horas, múltiples pensamientos y tres cigarros más, regresé al interior de la biblioteca. Recorrí anaquel por anaquel atento a cualquier detalle que pudiera observar y entonces me percaté que algunas de las biblias estaban abiertas justo como anteriormente lo habían estado los libros de medicina. Siete distintas biblias abiertas en la misma parte: El Libro de los Salmos, desde el inicio, justo entre los primeros dos. ¿Qué hacía el imp? ¿Rezar? La mayoría de la gente ha oído hablar de los salmos, quizá hasta conozca el fragmento de alguno sin saberlo siquiera, pero aquellos que han aceptado las cosas sin averiguar nada, la masa consensual, no saben que los salmos son en realidad cánticos con cierta cadencia y ritmo atribuidos al Rey David (si el de las mañanitas). Los judíos tienen asignadas distintas funciones para cada uno de los 150. Entre los hindúes serían como los mantrams, entre la sabiduría de la vieja Persia y Caldea le llamaban "palabras mágicas".
-¿Por qué pareces saber tanto de espíritus, magia y temas esotéricos? -
Es simple. Buscaba resolver el Gran Enigma, “¿Quién soy y cuál es la razón de mi existencia?” Esoterismo significa conocimiento interno, por lo que me dediqué a estudiar diferentes corrientes esotéricas, lo que incluye por supuesto religiones, historia y mitología.
El imp estaba buscando hacer algo con los salmos, tenía que averiguar cual estaba usando y entonces sabría que planeaba la criatura, algo completamente sencillo cuando solo se tienen dos opciones y se usa la lógica.
El imp, o mejor dicho "ella" estaba utilizando el primer salmo. Vaya, no podía ser el segundo que es para protegerse de los peligros en el mar, por lo que el primero arrojaba más datos y hacía que todo encajara.

Las búsquedas en los libros de medicina combinados con el salmo uno indicaban claramente que teníamos un imp hembra encinta, ya que el primer salmo es para cuidado y resguardo de las mujeres embarazadas.
Los imps tienen un proceso peculiar de gestación, pasan de 4 a 7 días en un estado similar al embarazo de un mamífero para después desovar de 2 a 5 huevos, que tras 22 hrs de incubación permite que las pequeñas criaturas rompan, ayudado por dientes, garras y con los espolones de sus alas de cartílago, el cascarón. Aunque las pequeñas criaturas una vez salidas del huevo pueden hacerse invisibles instintivamente, los huevos no. Comencé a hacer cuentas, por supuesto la imp había llegado preñada de cuando menos un día, por lo que estaba por parir. Comencé a observar todo el lugar detalle a detalle contestando preguntas básicas, enfocado de donde sería el mejor lugar de la biblioteca para colocar un nido cuando di con el archivero, cualquier cajón sería el lugar perfecto. Me puse alerta al tiempo que comenzaba a revisar muy despacio cajón por cajón, el segundo intento me mostró que no me equivocaba: 4 ovoides oscuros no más grandes que un dado se encontraban ahí, pero no fue todo lo que me encontré. También mamá estaba en casa, arrullando a los niños. Aunque no estaba visible yo sabía que ahí se encontraba. Una vez que los huevos están en contacto en el exterior si no están a una temperatura de 120 grados -algo que solo el calor de mami puede dar- el contacto con cualquier temperatura menor de los 96 grados los hace simplemente explotar.
Quizá en este momento pienses que todo está solucionado, la madre no puede atacarme porque si lo hace dejará de calentar a los huevos y estos explotarán eliminando a sus crías. Pero te recuerdo que los imps son criaturas de caos. Si mamá decide que vale más su vida o teme más a su verdadero amo no le importaría darme un golpe, salir volando y dejar que los huevos exploten en millones de diminutos pedazos justo en mi cara haciendo que contraiga cualquier enfermedad, desde una cutánea hasta una cardiaca o respiratoria.
Aguardo unos segundos que se transforman en minutos. Observo los huevos y estoy convencido que la imp me observa a mí, puedo sentir su mirada, ninguno hacemos nada.
A veces el silencio dice muchas cosas si se escucha correctamente.
-Muéstrate para que hablemos-
Pasan otros minutos. Aguardo procurando no caer en desesperación, no tendría sentido, en nada ayudaría. Mi ansiedad comienza a asaltarme. Algo le indica a mi cabeza que necesita nicotina para calmarse, estoy a punto de obedecer el impulso cuando razono que el movimiento podría hacer creer a la imp que quiero causarle daño por lo que decido no encender el cigarro. El tiempo sigue transcurriendo y mi cuerpo se comporta como un niño que hace berrinche por que quiere una golosina; una parte de mi mente fuera de control exigiendo su dosis de nicotina para calmarse. No puedo más. Si continuo así será lo mismo pues no mostrare tranquilidad. Tomo una decisión después de mirar mis opciones.
-Voy a prender un cigarro en lo que decides mostrarte-
Mis manos encuentran la cajetilla mostrando cierta desesperación que aminora gradualmente cuando le doy la primera bocanada, el niño deja de hacer berrinche. La imp decide hacerse visible.
Se ve agotada, sentada sobre los huevos. Su mirada está brillosa y tiene suficientes lagañas en los ojos, no está en su mejor momento.
-Imagino que sabes que el cardenal viaja a Roma y por consiguiente por el vínculo del ritual tú irás con él-
-Sí sé todo eso y no hay nada que puedas hacer para evitarlo- su voz es chillona
-Veo que te interesan tus crías ¿Qué pasará con ellas cuando te desvanezcas para aparecer a unos metros del cardenal?-
-Mis crías están vinculadas a mí por las siguientes 3 semanas-
-¡Ah cierto! Pero hay algo que no has pensado. En Roma hay muchos exorcistas-
-No importa que me enfrentara al mejor de ellos, ninguno puede abjurarme exceptuando el cardenal con la palabra adecuada-
-Tienes razón fuiste invocada y los exorcismos no te afectarían. Qué lástima que a tus crías no las invocaron. En fin. Te deseo una pronta recuperación, felicidades y buena suerte en Italia- dije mientras me dirigía hacia la puerta.
-¡Espera!-
Me detengo en seco volteando sin prisa y callado, en espera. La criatura se tomó su tiempo no sé si por el malestar aún de haber desovado o porque pensó mucho lo que dijo:
-Puedo ponerme a tus servicios en vez del cardenal-
-Para ello tendrías que renunciar al cardenal y además yo aceptar tus servicios ¿no?-
-Sí, solo tendrías que permitirme alimentarme de una gota de tu sangre para crear el vínculo y tendríamos que reforzarlo cada mes-
-¿Renunciarías al cardenal? ¿No te metería eso en conflictos con tu verdadero amo?-
-Si aceptas puedo darte muchas cosas-
-Aún si aceptara, las cosas no cambian. Tus crías podrían ser exorcizadas e irían a parar directamente a "demoniolandia" sin que nadie los proteja. Si tienen suerte caerán en manos de algún demonio que los esclavizará para siempre a su servicio, si no serán parte de la cadena alimenticia de alguna criatura habitante de los infiernos-
Silencio de nuevo. Aguardo nuevamente. La criatura me observa, después de un rato que a mí me parece eterno agacha la cabeza y mira los 4 pequeños ovoides, después regresa su mirada a mis ojos y noto como aún una criatura de caos también tiene emociones. Eso es todo. Negociamos, llegamos a un acuerdo. Ella me da la palabra comando a cambio de que le asegure que nadie exorcizará a sus crías, lo cual es beneficioso para todos. Todos -mamá, 3 machos, una hembra, el cardenal y un servidor- abandonamos la biblioteca. Mamá y familia regresan a casa a buscar a Papá, yo le pido tiempo al cardenal para formularle mis preguntas. Me cita a las 7.00 a.m del sábado.
-Es todo el tiempo que puedo darte- dice con su voz rasposa.


Llega el ansiado día, es sábado 16 de Enero.
¿Sabes? Es interesante ver todo desde la perspectiva del clero.

Voy en el auto con el cardenal que va rumbo al aeropuerto tengo poco tiempo para mis preguntas así que las abordo directamente.
-¿Qué papel desempeña Ud. específicamente dentro de la orden?-
-Soy el coordinador de la facción católica. Siguiente pregunta-
Por supuesto que el cardenal es un hombre inteligente, de experiencia. Los años de preparación sacerdotal no son cualquier cosa, si encima le agregamos que es un estudioso de lo oculto y miembro de una orden secreta, no es cualquier tipo.
No va a hablar más de la cuenta y tratará de ser demasiado literal en sus respuestas. Sin embargo acaba de arrojar información, si existe una facción católica cuando menos existe otra facción que no lo es.
-¿Que otras facciones hay?-
-Desconozco el total, sin embargo puedo decirte que conozco a los coordinadores de la cristiana ortodoxa, la anglicana, la irlandesa, la judía, la musulmana y la budista. Pero sé que hay muchas más. Te queda una última pregunta-
Tenía muchas preguntas aún. ¿Cuál es el verdadero propósito de la orden? ¿Cuánta gente la integra? ¿Donde está su base de operaciones? ¿Por qué están divididos en facciones? ¿Por qué no se conocen entre todas? Demasiadas preguntas como para gastar alguna que me iba a dejar incompleto de cualquier forma, así que le cambié al cardenal la tercera pregunta por un favor.
-Si está en mis manos y no pone en riesgo ni mi vida, ni va en contra de mis principios, cuenta con el favor- afirmó el cardenal.
-Si no le incomoda entonces, preferiría dejarlo abierto, bajo esas circunstancias y hacer buen uso del favor de su Excelencia-
-Así sea. Hasta entonces-
El cardenal habló en italiano dando lo que me parecieron instrucciones al chofer que se detuvo unos metros después. Abrí la puerta y mientras me bajaba la voz del prelado preguntó:
-¿Podría saber tu nombre verdadero? Lo guardaría como secreto de confesión-
Ya afuera del auto miré al cardenal un instante y me acerqué para hincarme. Después de dejar la mochila a un lado, persignarme y recibir su bendición le dije como secreto de confesión:
-Yo confieso padre, ante usted como testigo y por Dios, que soy el
NEGRO y soy el mejor en lo que hago, amén-
Y así fue como obtuve el favor de su excelencia. Ahora debo irme, los hombres del “Patrón” deben estar tras de mí. No te preocupes Dios te absuelve de tus pecados siempre y cuando seas consciente del porque los hiciste, reconociendo la causa de tus problemas puedes encontrar la corrección. Te veo después.
-¿Los hombres del Patrón?-Ya no responde a mi pregunta y sale del confesionario. Volteo para todos lados buscando que nadie se percate que no era un sacerdote con el que me encontraba hablando pero nadie parece percatarse de ello, intento seguir a NEGRO fuera de la iglesia hasta que lo veo a lo lejos. Apresuro el paso para alcanzarlo. No puedo quedarme con tantas dudas. ¿Quién es el Patrón? ¿Por qué siguen a NEGRO? ¿Qué sigue teniendo que ver todo esto conmigo? Cuando me emparejo al paso de NEGRO va fumando y solo me ve de reojo.-Si quieres que continúe con la historia te cuento en tu auto-Dudo un poco y él lo nota en mi rostro. Una parte de mi desea saber más pero otra me pone a pensar que solo se trata de un tipo loco que dice incoherencias.-Dame la oportunidad de seguir explicándote Pepe, solo así entenderás que tiene que ver todo esto contigo--Quisiera hacerlo NEGRO pero por momentos me pesa- le dije sinceramente.-A veces hay que hacer las cosas a pesar de la pesadumbre-Por alguna extraña razón su mirada y su tono volvieron a convencerme. Fui por mi auto y conduje sin dirección mientras él comenzó el relato nuevamente…-¿Está encendida tu grabadora?-


Fin del Capítulo II

"Las aventuras de NEGRO y la Orden Roja, Proyecto AVATAR" Noviembre 2009

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domingo, septiembre 12

Laberinto


Lunes, 18 de enero de 2010 a las 20:23


El diccionario define mente como el conjunto de capacidades intelectuales humanas
Lo intelectual o intelecto es lo relativo al entendimiento, la facultad para comprender, el buen juicio, el razonamiento.

Entender
es percibir el SENTIDO, SIGNIFICADO Y LAS CAUSAS de algo.

Es decir, en la mente está la capacidad (o incapacidad) de comprender, mediante el razonamiento, aplicando un buen juicio (que es conforme a la verdad o la razón) TODO.

La metafísica, la que plantea Artistoteles, es la ciencia que se encarga de investigar el sentido, las causas y el significado de las cosas.

EL Kybalion, una compilación de filosofía hermética, contiene (entre muchas cosas) 7 principios. El primero reza:
"El TODO es mente, el universo es mental"
La mayoría de personas que leen este principio confunden primero al TODO con la materialidad de todo y no comprenden que se refiere a la entidad llamada por los hermetistas TODO
Confunden también a la mente con las ideas, esto es gracias a que han perdido la llave de su propia mente, el misterio más grande y más cercano que cada individuo tiene, por ello se pierden en su propia cárcel.

Yo por otro lado, recorro mi laberinto en mi propia locura...

domingo, septiembre 5

"La Cruz Cruzada"-(Primera misión)- Capítulo I


Era un viernes 18 de Diciembre
Camino por las adornadas calles de la ciudad, el aire está impregnado de aromas navideños. Las luces que iluminan parpadeantes todos los locales, casas y avenidas de la metrópoli hacen imposible pasar desapercibido el clásico ambiente decembrino. Villancicos electrónicos de las series que cuelgan por todas partes realizan una cacofonía única, que no vuelve locos únicamente a aquellos que viven en el aletargamiento mental.
No me malentiendas, no tengo nada en contra de los villancicos, pero tantos, distintos, reproducidos al mismo tiempo generando una atmosfera tan artificial como los pinos que pululan en esa temporada, tan artificial como los buenos deseos que se dicen tan seguido en navidad, eso es algo que simplemente no puedo soportar.
Imagino lo que estás pensando. Típico, el negro detesta la navidad por algún trauma de la infancia y ahora es un amargado.
Pues si es así, te equivocas, adoro la navidad. En casa siempre seguimos las tradiciones, fechas en que se reunía toda la familia donde nada importaba excepto el festejo donde se hacía la cena especial, el intercambio de regalos, el nacimiento, los adornos…
Todo lo que entiendo que realiza la humanidad simbolizando el regreso de la luz, independientemente de cómo lo festeje; Por eso adoro la navidad.
Por eso cuando el tipo vestido de Santa Claus se me acercó y me dio una palmada en el hombro no me extrañó, después me dio un papel que tomé mientras él decía en tono seco:
-La Cruz Cruzada. Es el objeto que tienes que encontrar, en la hoja tienes todos los datos que necesitas saber para llegar a ella-
-¿Y que pasó con el "jojojo, feliz navidad"?- le pregunté mientras doblaba la hoja y la guardaba.
-Cuando tengas la cruz envía un mensaje- extendió su mano nuevamente, esta vez dándome un celular
-¿Para mí? ¡Gracias Santa!- le dije sarcástico mientras tomaba el teléfono.
-El número está en la memoria de números marcados, es el único y no puedes usar el celular para otra cosa que no sea eso, pues solo tiene el saldo suficiente para el mensaje- replicó santa en tono molesto.
No dijo más y cuando se alejaba extendí mi mano para quitarle el gorro. Volteó haciendo un ademán agresivo pero se volvió una posición defensiva cuando me vio.
-No mereces el gorro de santa- le dije mientras me lo ponía y me alejaba.
La hoja traía impresa la imagen de una cruz plateada enramada en la parte de arriba y los brazos pero que terminaba a modo de punta en la parte de la base, semejando la hoja de un cuchillo. Estaba adornada con un murciélago pavonado que extendía sus alas a lo largo de los brazos mientras el cuerpo se ubicaba al centro, en los ojos dos piedras rojas le daban un toque que intentaba ser de vida pero no lo lograba, al menos en la foto. Según los datos medía 15 cms de largo y los brazos eran de 5 cms cada uno.

En la hoja además venía una dirección donde supuestamente encontraría la cruz. No tenía idea de donde se encontraba el lugar por lo que decidí averiguarlo en una visita pre navideña a Shua Ben Yosef, ya que él seguramente conocía la ubicación del lugar debido a la experiencia que le han dado los años en el negocio de grúas.
-¿Que quieres NEGRO?- preguntó en cuanto me vio llegar a su oficina
-¿No puede uno venir a visitar a los amigos, desear una feliz navidad y de paso pedir un favor?-
-Los judíos no celebramos la navidad. No tengo dinero ¿Que más quieres?-
-No vine por dinero. El favor que necesito es que me expliques donde está este lugar-
Copié en un papel la dirección que le entregué a Shua, que después de ponerse sus lentes y leer me explicó cómo llegar.
-Ahora no me quites más tiempo que estoy ocupado-
-¿Me das para el transporte?-
-Dijiste que no querías dinero-
-Dije que no venía por dinero, pero si quiero-
-¿Y por que habría que darte dinero ahora NEGRO?-
-Yo sé que los judíos no celebran la navidad Shua, pero siempre auxilian a sus amigos y aliados-
-Pero eso es entre judíos y tu eres seguramente católico, así que eres romano no tengo por que ayudarte-
-Los romanos fueron aliados de los judíos antes de que fueran conquistados y generalmente los judíos ayudaban con dinero a los romanos-
-Estas tratando de marearme NEGRO-
-No, de verdad se aliaron aproximadamente en las fechas del 25 del mes de Quisleu en el año 148, según la crónica de las guerras Macabeas-
Refunfuñando Shua sacó un billete de cien que me entregó para que pudiera marcharme, comprar refresco y cenar algo.
-Feliz Hanuka- le dije sinceramente y me marché.
-Si no eres judío ¿Cómo sabes tanto de judaísmo?-
No soy judío, pero conozco algo de las tradiciones de una de las doce tribus de Israel, no es tan complicado. En casa mis padres tenían una enorme biblia con ilustraciones de Doré y el antiguo testamento está lleno de las raíces del pueblo judío.
Cuando llegué al lugar me encontré con una enorme casona antigua que abarcaba un amplio terreno y su aspecto era bastante lúgubre, además daba muestras de descuido y abandono. Ahí me topé con lo más bizarro que jamás me he encontrado: una posada de darketos.
-¿Tienes algo en contra de los darketos? Finalmente ellos rechazan lo establecido que parece desagradarte tanto. Su vestimenta, música y cultura no es parte de lo que tú llamas “la masa consensual”, además muchos por tu vestimenta dirían que eres un darketo-En este mundo decadente donde la mayoría vive en el aletargamiento mental, la masa consensual que acepta el mundo que les dan sin cuestionarse demasiado, existen algunas cuantas personas que se buscan de manera inconsciente y por ello creen que su verdadero ser se encuentra afuera, en el sentido de pertenencia en un grupo, sin encontrarse verdaderamente, sin que logren saber quiénes son en verdad. Vaya, gustos en el arte hay muchísimos, pero si alguien disfruta de la música clásica de Wagner, los Beatles, algunas cosas de Jazz, Blues, Funk, Hip-Hop y Reggae; sin mencionar la música vernácula o el rock en todas sus variantes. Si además le agrada la pintura "El Campo de trigo amarillo" de Van Gogh, ¿Cómo debería vestir? Por lo regular yo uso el color negro, así la gente no sabe cuando me cambié o no de ropa. Al negro tienden a relacionarlo con lo negativo, aunque en realidad atraiga la luz; el blanco tan relacionado con la luz, tiende a rechazarla pues la refleja.
La gente juzga por encima todo lo que ve, sin observar, sin saber. Muchos pensarían que soy un darketo solo por la mezclilla negra, playera del mismo tono, gabardina y botas; fácil colarse en la casona ¿Verdad? Nada más falso, además del gorro que había tomado del enviado de la orden, el falso Santa Claus sin espíritu navideño, llevaba mi enorme mochila negra a la espalda, algo que no suelen llevar los miembros de la subcultura oscura.
Aunque me quitara el gorro -y no pensaba hacerlo- sería extremadamente difícil colarme, sin embargo fue cuestión de minutos para que me introdujera sin demasiados problemas en el interior. Pensando la manera de pasar mientras observaba a los que entraban y salían, había logrado reconocer a un tipo que había jugado conmigo un par de veces vampiro la mascarada, un juego de rol. Lo saludé con familiaridad y logré entrar con él.
Ya dentro me despedí dando una vuelta en el lugar argumentando que buscaba a un tal "Alejandro” dando como descripción que era alto de cabellos largos y siempre traía una gabardina de piel. Intentando -lleno de sarcasmo- ser más específico le expliqué que el tipo solía llevar anillos que cubrían sus dedos por completo a modo de garras y que llevaba la Cruz Cruzada colgando del cuello. Para mi sorpresa el fulano me dijo que el tipo que describí era el dueño de la casa, aunque no le había visto y no recordaba que se llamara Alejandro sino Atanasio; además me dio una pista cuando comentó que tenía el cabello rojizo.
Comencé a recorrer el lugar en búsqueda del hombre de cabellos rojizos, mientras sentía todas las miradas que me veían con desdén y desprecio por causa de mi gorro navideño, falta de cabello largo, ausencia de maquillaje y por supuesto cero palidez. Encendí un cigarro ignorando la venganza de los resentidos. ¿Por qué si a muchos de ellos les molesta las miradas que la masa consensual suele dirigirles cuando caminan por las calles de la ciudad, hacían lo mismo con alguien que lucía diferente a ellos? Estaba por perderme en esos pensamientos cuando por las escaleras “Atanasio” bajaba al tiempo que la canción de Corvux Corax que sonaba terminaba para dar paso a "Ave Satani" interpretada por "Phantomas", dándole un toque teatral a la entrada en escena del supuesto dueño de la casa. Observé su pecho y noté que efectivamente la cruz colgaba de su cuello.
Entrar había sido una cosa, pero poder salir con la Cruz Cruzada sin que nadie se diera cuenta no iba a ser igual de sencillo. No podía lanzarme a arrancarle la cruz y después salir corriendo, pretendiendo que no me reconocieran o nadie intentara detenerme en mi intento de huída. Tenía que pensar.
-Estás un poco perdido ¿no crees? ¿Que llevas ahí, los regalos de santa?-
La voz que habló fue femenina, lo que me hizo voltear en seguida. Piel blanca, ojos verdes, largo cabello negro azulado, corsé que realzaba sus atributos físicos, pantalón de piel ajustado perfectamente a la figura, maquillaje en ojos y boca oscuro, piercing en la nariz… Me gustaría poder describir el aroma de la fragancia que emanaba de esa mujer pero no puedo. No es que carezca de palabras para describirlo, si no que mi sentido del olfato es realmente malo, lo que hace que me sea muy complicado distinguir olores, aunque muchas veces puede ser una bendición.
-Estaba perdido, pero ya me encontraste- dije mientras le daba una fumada al cigarro.
-¿Por qué vienes vestido así?- preguntó la fémina.
-Es navidad ¿Que tiene de malo? ¿Cuántas veces te han hecho la misma pregunta a ti?-
-Tienes razón, es solo que te ves diferente y sobresales aquí. Hola, me llamo Yadira-
-Soy diferente y sobresalgo a donde quiera que voy Yadira. Yo soy el NEGRO, un placer-
Después de 3 cervezas que yo tomé y 6 copas de vino tinto que ella bebió (más una pastilla de dudosa procedencia que yo rechacé tomar) subimos a explorar la planta alta. Había por lo menos doce habitaciones, un par de salones vacíos y un tercero un poco más pequeño que los otros con una alfombra y un sillón. El lugar ya estaba abarrotado por diferentes y variadas parejas -hombres y mujeres, hombres y hombres, mujeres y mujeres- por lo que decidimos buscar un lugar más privado y entramos a uno de los cuartos.
No voy a describir lo que sucedió tras la puerta por que además de que sería perderme, soy un caballero. Basta con decir que a Yadira le consta que soy el mejor en lo que hago.
Cuando salí de la habitación no se escuchaba ningún ruido, parecía que todos se habían marchado. Observé el reloj del celular que marcaba las 4:30 a.m. En el salón de la alfombra yacían durmiendo algunas de las parejas junto con copas a medio vaciar y otras más tiradas con el líquido rojo derramado por la alfombra.
Exploré cada habitación con sumo cuidado y lo más sigiloso que pude, esperando encontrar alguna pista de la cruz. Entre las habitaciones que exploré encontré una que tenía varios espejos de distintos tamaños en las paredes y una cómoda en donde descansaba un candelabro con unas velas encendidas. La observé lamentándome por dentro no haberla encontrado antes cuando estaba con Yadira…
-¡Suficiente! Toleré la frase de que “a Yadira le conste que eres el mejor en lo que haces” pero esto se me hace excesivo NEGRO-¿Te das cuenta que supones algo en base a como percibes el mundo? Soy un caballero y no deseo perderme, pero me veo en la penosa necesidad de aclarar que los espejos me hubiesen servido cuando estaba con Yadira para realizar un ejercicio terapéutico donde ella pudiera observarse. Tengo que decir que platicamos largo rato cuando le cuestioné la razón por la que ella quería acostarse conmigo. Sí, sé que no debí decir eso, pero en ocasiones un caballero debe decir la verdad tal cual es. Aunque extraño y quizá único, poseo un código ético que no me permite acostarme con alguien que no conozco, puesto que no puedo tener ningún tipo de sentimiento por alguien así, por lo cual solamente obtuve información que Yadira me otorgó. Alguna –que no repetiré aquí- fue completamente personal y otra que me permitió saber que el dueño de la casa solía dormir en uno de los cuartos sin la enorme cruz colgando de su cuello.
Acostarse con alguien siempre es fácil, pero mantener interesada a una mujer con pura conversación inteligente y escucha es algo que no cualquiera maneja con la maestría adecuada. Ahora, ¿puedo volver al relato?
Afirmé con la cabeza para dejar que NEGRO continuara hablando.
Noté que sobre la cómoda algo resplandecía, cuando enfoqué la vista para distinguir mejor de donde venía el destello descubrí que era la Cruz Cruzada, pero al mismo tiempo también me percaté de que el dueño de la casa se encontraba durmiendo ahí. Era una oportunidad única que no podía dejar escapar. Me deslicé por la habitación de los espejos hasta acercarme a la cómoda y tomar muy despacio la cruz, con sumo cuidado regresé con rumbo a la puerta y cuando estaba a unos cuantos pasos, el teléfono celular sonó haciendo un escándalo que por supuesto despertó a "Atanasio" que se percató de inmediato del robo que yo perpetraba.


El celular seguía sonando mientras él se paraba justo bajo el quicio de la puerta, apagué el aparato mientras caminaba un poco por la habitación al tiempo que hice como que iba a depositar la cruz de nuevo en la cómoda. Inesperadamente tomé el candelabro como arma amenazando al tipo de cabellos rojizos.
Lo ataque más a modo de aviso, midiendo al oponente, que con intención real de golpearle pero el fulano no se inmutó, entonces le lancé un swing un poco más abajo del hombro para que se diera cuenta de que no bromeaba. Detuvo el golpe cuando me tomó de la muñeca y me aplico una especie de llave, solté de inmediato el candelabro por el dolor y este cayó al suelo poco antes que yo le acompañara.
Traté de incorporarme lo más rápido que pude pensando que el tipo no me dejaría levantarme. Si yo hubiera sido él no lo habría permitido, por fortuna él no era yo y dejó que me levantara sin ningún problema. Ese fue su error.
-Ok. El problema es la cruz ¿no? Entonces ¡quédatela!-
El ruido del cristal estrellado se escuchó y después hubo un mutis como preámbulo antes de que uno de los espejos se viniera abajo y terminara por romperse aún más haciendo que los pedazos se deslizaran por el piso.
El tipo de cabello rojizo se distrajo lo suficiente como para que yo pudiera empujar la puerta y estrellársela en el rostro, el golpe lo sacó de balance dejándolo fuera del cuarto, inmediatamente di vuelta al cerrojo.
Tenía que pensar en algo rápido o estaría en problemas.
Revisé rápidamente la habitación al tiempo que arrastraba la cómoda para atrancar la puerta y ganar unos minutos extras. En la habitación había también un balcón pero las enormes puertas de la antigua casona estaban selladas con un gigantesco candado.
Así que la situación no me dejaba muchas salidas. No podía utilizar el celular para pedir ayuda ya que había quedado destrozado cuando lo utilicé como distractor contra los espejos.
-¡Piensa
NEGRO piensa!- dije en voz alta con cierta desesperación mientras apretaba la cruz cruzada en mi mano derecha.
La cruz cruzada. Un nombre extraño, tomando en cuenta que no tenía ningún aspecto que la distinguiera como parte de los templarios o cualquier grupo de cruzados. ¿Por que recibiría ese nombre? Consulté rápidamente en mi diccionario de sinónimos el verbo cruzar: atravesar, pasar, traspasar, salvar, trasponer, cortar, vadear, entrelazar o aparear (en el caso de los animales). Bien lo que "cruzaba" a la cruz era el horrible murciélago, estaba traspuesto ¿Por
qué? ¿Cuál era la razón? ¿Qué significaba exactamente?
En un ejercicio mnemónico recordé la entrada de mi enciclopedia de los símbolos: la cruz significa los 4 puntos cardinales, los 4 elementos, la corporeidad, dos ámbitos contra puestos (vertical-horizontal, cielo-tierra, día-noche, muerte-vida...) la encrucijada donde se juntan los vivos y los muertos. El murciélago, por otro lado, al ser un animal de la noche representa la inmortalidad pero también la oscuridad, el enemigo de la luz...
Revisé la cruz con más detenimiento y en la parte de atrás traía algo grabado: "Atta unsar pu in himinam" Ni idea de que idioma era, pero la extraña escritura me indicaba la posibilidad de alguna especie de talismán o amuleto. No tenía tiempo de investigar cómo funcionaba, así que me dirigí al candado y utilicé la base de la cruz como especie de ganzúa intentando forzarlo. Entró como cuchillo en mantequilla y prácticamente funcionó como si fuera la llave logrando botar el candado en cuestión de un par de minutos.

Me asomé por el balcón, estaría a unos tres metros del jardín. No me gustaba la idea de saltar pero no me quedó de otra cuando la puerta de la habitación se topó con la cómoda y después fue empujada por el hombre de pelo rojizo. Aventé la mochila con todo su peso y le seguí descolgándome por el balcón hasta el jardín, estaba poniéndome de pie cuando el pelirrojo literalmente voló encima de mí, de manera instintiva lancé un movimiento con la cruz como si fuese una daga logrando herir la pierna del fulano que gritó de dolor mientras se transformaba en una especie de vapor negro desvaneciéndose en el aire. Salí corriendo a todo lo que mi condición física y mi adrenalina me dieron y hablo en serio, me detuve hasta que no pude más.
Me senté en la banqueta intentando recuperar el aliento, lo cual me llevó varios minutos. Una vez recuperado busqué un teléfono público, deposité las monedas y marqué el número que tenía apuntado en el papel.
Me escuché a mi mismo decir -"¡Contesten! ¡Vamos!"- conforme el auricular sonaba y sonaba, en el tono número 12 se escuchó como entró la llamada en el otro extremo de la línea sin que nadie dijera palabra alguna.
-Soy el
NEGRO- dije yo en vista del silencio.
-Te dijimos que enviaras un mensaje ¿Ya terminaste el trabajo?- respondieron del otro lado
-Si no fuera así no llamaría. Pero necesito moverme rápido de aquí-
-Dame unos minutos. Te marco y te doy instrucciones-
-No tengo el celular, también necesitaré que me lo repongan-
Después de explicar en donde me encontraba y no sé cuantos minutos después un sedán rojo llegó por mí, el conductor me reconoció e indicó que me subiera.
-¿Tienes la cruz?- preguntó el chofer que tendría escasos 22 años
-¿Tienes mi celular?- pregunté yo
Al final de un largo debate logré convencer a mi interlocutor de las ventajas que tenía para la orden que yo tuviera un celular donde me localizaran, me esforcé para que fuera uno con plan, pero mi retórica no alcanzó más que para uno de prepago.
Entregué la Cruz Cruzada y me bajé del auto en vecindario familiar, tenía sueño y ya estaba amaneciendo. Me subí a un camión de esos de ruta muy larga y que hacen una especie de circuito para esperar ir sentado y poder dormirme todo el trayecto.
Mi primer misión para "la Orden Roja" y resuelta en menos de 24 hrs.
-¿Y qué hay con la Cruz, que hace?-
La frase que contiene la Cruz Cruzada está en gótico, "Padre nuestro que estas en los cielos..." eso significa, lo averigüé después, ya que antes de entregarla a la orden lo escribí en un papel para referencias futuras, así como había hecho con el número que venía guardado en el celular apuntándolo como precaución cuando entré al cuarto con Yadira. Sentido común, el menos común de los sentidos entre aquellos que viven en el aletargamiento mental.
Conservo el gorro como recuerdo del espíritu navideño y trofeo de mi primer éxito.
Veo como de su mochila saca un sucio gorro de Santa Claus y me lo muestra. Yo solo lo miro, se le nublan los ojos.Si, ya sé que como suena la frase.
En fin, digamos que son las fechas las que me ablandan y quizá pase a casa de mis padres a “darles el abrazo”.
Guarda el gorro de nuevo en su mochila para después levantarse y hablarle a la nada.

Para toda la masa consensual, pasen felices y tranquilas fiestas decembrinas, que yo estoy afuera encargándome de eso.
Voltea a verme
Soy el
NEGRO y si aun dudas que soy el mejor en lo que hago solo necesito tiempo para demostrártelo. No puedo quedarme más, te localizo después.
Los relatos de NEGRO solo me dejaban lleno de dudas. ¿Qué tenía que ver la cruz, el pelirrojo ese, el libro de los espíritus y el poseso? ¿Qué tenía que ver todo eso conmigo? Hasta el momento me parecía que NEGRO era solamente un pobre vagabundo disociado y loco, que vivía en su propio mundo de fantasía en el cual me estaba incluyendo. Había decidido que si lo volvía a ver lo internaría en un hospital psiquiátrico y me evitaría continuar siendo parte de su locura o al menos dejaría de aparecérseme de improvisto.

Pasó un tiempo prudente y NEGRO no apareció, casi lo había olvidado cuando se aproximaba la fecha de mi boda. Aunque no soy religioso siempre hay que cubrir el requisito social y tanto Sofía, mi prometida, como yo venimos de cuna católica, por lo que había que hacer votos religiosos; para ello mi suegra, mi madre y Sofía insistieron en que debía confesarme, es justo en el confesionario cuando me encuentro con NEGRO.
-Ave maría purísima-Reconozco su voz. He escuchado las cintas lo suficiente. Estoy por levantarme para llamar a alguien cuando dice:-¿En verdad sabes quién eres? ¿Crees que el que los demás te digan “pepe” aunque el nombre que te pusieron tus padres sea José, dice algo de ti? ¿Crees que por que ahora has decidido casarte y por consiguiente formar una familia estás cumpliendo con el propósito de tu existencia? ¿Crees que eso resuelve tu Gran Enigma?-Eso me detiene. No porque dude de casarme con Sofía, no. Sino porque el tono que utilizó NEGRO parecía indicar que él podía conocer el propósito de mi existencia o al menos así me lo pareció en ese momento. Solo atiné a decirle:
-Si nos descubren hablando aquí nos meteremos en problemas-
-No te preocupes, lo tengo cubierto-
-¿Cómo?--Con el favor de su Excelencia-
-¿Qué se supone que significa eso?- pregunté impaciente.-Enciende tu grabadora, para que pueda explicártelo-




Fin del Capítulo I


"Las aventuras de NEGRO y la Orden Roja, Proyecto AVATAR" Noviembre 2009

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